Dicen que los seres humanos dedicamos un 10% de nuestra vida comiendo. La verdad es que me acabo de inventar el dato y la verdad es que tampoco comíamos mucho en aquellos días. En el comedor se llevaba la cháchara, el trueque entre la comida de fiambrera y la del comedor y los incombustibles piropos hacia Belén.

4 comentarios:
Casi nos quedamos sin cafés y/o cola caos por el puto rafa que el primer día se le cayó todo al suelo en el comedor de profesores. Y claro, lo limpio a su estilo, con servilletas rancias repletos de pelos de las cocineras. Hay una leyenda (guti la conoce) que cuenta que había una pera rondando por todo el follón que rafa montó y el chaval se la comió (como la del vestuario, pero eso ya es otro post para el blog...)
Aun recuerdo la leche y el fluor que nos daban de pequeños y aun sufro sus consecuencias...
Actualizando la anécdota de Javi, diré que fue el Garnica (el inseparable compañero de fatigas del Chimpan) quien entró el el comedor de profesores en el preciso instante en que Rafa derramaba el café sobre la mesa. Rafa armándose de valor, no dijo ni media palabra mientras el Garnica le gritaba. Toda mi vida pasó ante mis ojos.
Falta una foto de Guindano con Belen
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